
La Justicia le formuló cargos por “administración fraudulenta y hurto simple, en concurso real” a cuatro personas vinculados a GEPU: su presidente, Néstor Hugo Páez; su esposa, Alejandra Ferrari, quien además se desempeña como directora y tesorera de la Asociación Civil Escuela Generativa Club GEPU; su hija, Florencia Páez Ferrari, primera vocal de la institución deportiva y docente; y su yerno, Ángel Federico Miranda Delicia, educador y presidente de esa entidad.
La Fiscalía sostiene que existió un presunto desvío de fondos superior a los $80 millones.
Sin embargo, entre los hechos investigados, se destaca un movimiento millonario de dinero que llamó la atención: el 30 de abril de 2025 la escuela recibió cerca de $30 millones del Gobierno provincial y, ese mismo día, $4,5 millones fueron transferidos a una cuenta de Mercado Pago creada por la tesorera y luego ese monto se derivó a la misma billetera virtual vinculada a su hija Florencia.
La defensa de la familia Páez-Ferrari sostuvo que, en todo caso, se trató de una “desorganización administrativa” y aseguró que la cuenta involucrada, si bien está asociada al número telefónico de la hija del presidente del club, desde 2020 es utilizada como cuenta del establecimiento educativo.
El perjuicio económico para GEPU superaría los $80 millones
La Fiscalía de Instrucción N° 2, representada por la fiscal adjunta Ornella Costa, estimó que el perjuicio económico para GEPU superaría los $80 millones.
Según la acusación, los fondos generados por el club, en concepto de cuotas sociales, alquiler de canchas, torneos, venta de indumentaria y eventos como una carrera y un bingo que recaudó $14 millones, habrían sido desviados mediante circuitos financieros paralelos.
La investigación judicial detectó una cuenta virtual con el alias “gepusanluis.mp”, registrada bajo el CUIT de GEPU y vinculada a una línea telefónica a nombre de Florencia Páez Ferrari. A partir de ese hallazgo, la fiscalía reconstruyó el movimiento de fondos y advirtió la existencia de cientos de transacciones dirigidas a cuentas personales del entorno familiar Páez-Ferrari, con operaciones que se remontan a 2023.
Además, la causa incorporó elementos aportados por los denunciantes, un grupo de socios del club, que evidencian un uso de dinero de GEPU para gastos ajenos a la actividad deportiva, entre ellos compras personales, pagos de servicios, pasajes aéreos, autopartes, alimentos para mascotas, comidas, suscripciones a plataformas de entretenimiento, multas municipales, estacionamiento medido y prácticas médicas.