
A seis años de la muerte de Florencia Magalí Morales, el Tribunal de Impugnaciones de Villa Mercedes ordenó la detención de las dos policías que permanecían en libertad y agravó su imputación al delito de torturas seguidas de muerte, en un caso ocurrido durante el encierro dispuesto por el entonces gobernador Alberto Rodríguez Saá en la pandemia y bajo la órbita de Darío Neira, entonces jefe de la Policía. La resolución alcanza a la oficial Victoria Johana Paola Torres y a la sargento ayudante María Eugenia Argüello, quienes deberán cumplir prisión preventiva por 90 días en el Servicio Penitenciario Provincial. Con esta medida, los cuatro acusados en la causa quedan detenidos bajo la misma calificación penal, ya que el subcomisario Heraldo Reynaldo Clavero y el oficial Marcos Ontiveros ya se encontraban privados de su libertad.
El fallo —de 136 páginas— fue dictado por los jueces Marcelo Bustamante Marone, Monserrath Bocca y Eduardo Sabaini Zapata, quienes hicieron lugar al planteo de la querella y modificaron un punto central del proceso: el rol de las dos mujeres dentro del hecho. Hasta ahora estaban imputadas por conductas omisivas; desde esta decisión pasan a ser consideradas coautoras de uno de los delitos más graves previstos para funcionarios públicos.
El Tribunal también rechazó los recursos de las defensas y confirmó parcialmente lo resuelto en la audiencia de formulación de cargos del 16 de marzo, en la que el juez Nicolás Coppola había dispuesto medidas menos severas.
En su análisis, los magistrados valoraron especialmente la hipótesis de la querella, que sostiene que Torres y Argüello no tuvieron un papel pasivo. Según esa reconstrucción, ambas estaban de servicio al momento de los hechos, conocían las condiciones de detención de la víctima y no intervinieron para impedir lo que ocurría. El fallo menciona además testimonios sobre gritos en la comisaría, las condiciones del calabozo y cuestionamientos a pericias que debilitaron la versión inicial.
El caso se remonta al 5 de abril de 2020, cuando Florencia Magalí Morales fue detenida en Santa Rosa del Conlara por violar las restricciones sanitarias que impuso el exgobernador Rodríguez Saá y apareció muerta horas después en una celda de la Comisaría N°25. En un primer momento, la versión oficial habló de un suicidio. Con el avance de la causa, esa hipótesis fue puesta en crisis por la familia y la querella, hasta derivar en la actual imputación por torturas seguidas de muerte, una de las figuras más graves del Código Penal cuando involucra a agentes del Estado.